jueves, 11 de agosto de 2011

Sacar provecho en un sentido curricular

¿Cómo se le podría sacar más provecho en un sentido curricular?

El uso de los teléfonos celulares, las computadoras y otros dispositivos móviles, aplicados al desarrollo del currículo permite establecer una correlación directa entre la vida escolar y la sociedad en la cual nos desenvolvemos, algunas de sus principales aplicaciones de gran provecho que los docentes deberíamos aprovechas a través del diseño de objetos de aprendizaje son: Intercambio de información vía SMS, uso de las redes sociales bien definidas, consultas de la www y de http, de sitios de interés para la construcción del conocimiento en proyectos específicos, captura de evidencias en visitas, redacción de video-notas, administración de un sitio web, un blog o una wiki, impulsar el intercambio de información entre los estudiantes a través de trabajos colaborativos o de competencias entre equipos, grupos o instituciones escolares, creación de revistas electrónicas colaborativas, dibujos, juegos interactivos aplicado a objetos específico, ensayos, prácticas de ortografía y de matemáticas entre otros.
Considero a título personal que el límite de las aplicaciones de las tecnologías en la educación es inimaginable la medida exacta solo la da la creatividad que cada uno de nosotros seamos capaces de imprimirle. Para los docentes de actuales debe se claro el hecho de que las tecnologías no se van a dejar de desarrollar y que estas han entrado en nuestras vidas para no salir, por ello es necesario aprender a coexistir de la forma más armónica posible, con anterioridad he dicho que el uso de los celulares y otras tecnologías llegaron a convertirse en una molestia en el aula, pero hoy en día, dichas herramientas deben ser usadas con conocimiento siendo entonces que un importante grado de responsabilidad en la enseñanza de su aplicación es de los docentes. Los alumnos darán utilidad a las aplicaciones, los docentes orientaremos el uso de esas aplicaciones.
Quiero distraerte con lo siguiente, si levantamos una encuesta en nuestros grupos sobre el tipo y aplicaciones de los teléfonos celulares que ellos poseen, probablemente la evaluación del nuestro no será muy bien valorada, pero lejos de eso, ¿cuántos de nosotros no hemos pasado semanas para poder llevar a nuestros grupos al laboratorio de cómputo? O bien, ¿Cuántas veces hemos tenido que limitar nuestras actividades de aprendizaje debido a que no tenemos en las escuelas los dispositivos tecnológicos y/o los tiempos para accesarlos. Pués bien, reflexionemos en lo siguiente, si los padres de familia les compran dispositivos de comunicación electrónicos, convirtámoslos en herramientas de aprendizaje, los padres se sentirán satisfechos de que su dinero se convierta en una inversión, que sus hijos desarrollen las competencias sobre el manejo de las tecnologías, que aprendan cosas para la vida misma y si de paso, se desarrollan competencias académicas, organizativas y afectivas entre otras, el precio esta justamente pagado, las instituciones educativas, endosan los costos de las tecnologías a los padres y estudiantes, ocupándose de la reducción de inversiones en centros de cómputo que mal aprovechas, desdeñan y llegan a descomponer o desconfigurar intencionalmente, la contraparte educativa muchas veces se reduce a la provisión de una red de internet.