¿Los teléfonos celulares promoverían habilidades descontextualizadas o prácticas situadas?
Es muy importante reconocer que el uso de los teléfonos celulares se encuentran en la misma distancia de generar habilidades decontextualizadas o prácticas situadas en la educación, lo anterior se podrá obtener de una adecuada o inadecuada orientación de las tecnologías. Considero que una primera intención de poseer nuevas tecnologías envueltas dentro de los dispositivos celulares, no consiste en utilizarlos para el aprendizaje sistematizado, más bien se piensa en cosas agradables y hasta superfluas como es el caso de la navegación en la internet para tener acceso a las redes sociales, con el fin de mantener contacto con el grupo de iguales, obtener videos de su interés, bajar videos y demás acciones que por sí mismas no llevan a la construcción de los aprendizajes situados. Por otra parte, dichos elementos ya han penetrado al contexto áulico y su llegada es permanente, así que los estudiantes se dan y se darán las habilidades más inverosímiles para tener acceso sus dispositivos dentro de las aulas mismas, entablándose una lucha de poder entre los docentes y los discentes, lo cual se convertirá en algo desgastante e infructuoso, así que debemos tener en cuenta con astucia que para poder crear prácticas situadas, exitosas y bien fundadas en el contexto curricular, es importante reconocer los elementos que en su naturaleza atrae a los adolescentes, principalmente, esto es lo prohibido; En síntesis, si en los estudiantes reside ya la idea de que el dispositivo celular está prohibido en el aula, entonces atraigámoslos dándoles permiso para su uso, con normas sencillas y entendibles con razones de sentido común, y en consecuencia, incitémoslos a usar la tecnología que a fin de cuenta les atrae de manera natural en la construcción de los conocimientos, desarrollando prácticas situadas y con ello generando utilidad práctica para su experiencia escolar.
Sería fantasioso pensar que bastará con el desarrollo de buenas prácticas situadas para que la integración tecnológica se dé sin descontextualizaciones, los alumnos intentarán y de hecho lograrán hacer lo que no se desea que se haga desde la perspectiva del currículo, pero esta actitud irá extinguiéndose en la medida en que la acción educativa sea enriquecedora y los alumnos adquieran madurez en el manejo de los dispositivos, al divertirse con productividad o al producir con entusiasmo.